
Foto: faunfretquepela
El teatro de la selva es una obra que parte de las leyendas de África. Y trata de acercar, al menos un fragmento, la inmensa cantidad de culturas que coexisten en el continente africano a los niños y niñas occidentales.
Es bien sabido que todas las culturas son pluriculturales, pues se forman, ayer y hoy, del contacto de las personas que interaccionan en un país o en una región, aportando cada uno sus modos de pensar, sentir, comunicar y actuar.
Esa pluriculturalidad debe tratarse enseñando a los niños y niñas el concepto de interculturalidad que, como supongo conoces bien, es la relación respetuosa entre las culturas.
Kembi e Isidro, los dos personajes principales de nuestra obra, deben aprender a respetarse a pesar de sus diferencias, para conseguir salir de la incómoda situación que supone estar perdidos en la selva.
Y todo esto hay que transmitirlo a niños y niñas entre 3 y 9 años. Puede parecer un asunto complejo, pero para la elaboración del guión he partido de una situación muy conocida por mí a lo largo de mi infancia. Mi abuelo paterno era africano, proveniente de la cultura bereber; mi abuela, su esposa, provenía de una familia de indios norteamericanos -vamos, una piel roja-; mis padres siempre se consideraron españoles y las historias sobre África y América que me contaban mis abuelos no solían gustarles demasiado.
Así, África no sólo ha estado junto a mí por cercanía geográfica -nací en Canarias- sino por la cercanía de mi abuelo y su gusto y saber para contar historias de allá, de África.
Escribir esta obra ha sido tan natural para mí como hojear esas fotos del niño que vivía entre Canarias, África, América y Europa.
Hoy en nuestra cultura África está de moda y son muchos los grupos de teatro que han tratado también las leyendas y los cuentos africanos pero, perdónenme si les molesto, cuando he ido a ver sus obras me he encontrado un cristal entre su manera de llevarlas a escena y los cuentos con que mi abuelo embelleció mi infancia.
Así, la interculturalidad en ‘El teatro de la selva’ es algo natural, vivido y aprendido al querer estar cerca de la cultura de mis padres y las de mis abuelos. Y os doy las gracias por ello.