Un elefante peculiar

Hace unos días hablábamos de dos calabazas para El Teatro de la Selva.
Bien, pues ha llegado la hora de desvelar lo que vamos a hacer con ellas. ¡Un elefante!
Lo primero ha sido hacernos con un telefante, que es un elefante cuando sale en televisión, y que nos viene muy bien para observar cómo es un paquidermo de verdad.
Si no se tiene un telefante a mano, también nos vale un librofante.
El nuestro no tiene que parecer de verdad -es un títere- pero tiene que parecer un elefante.
Para construirlo, utilizaremos, además de las calabazas tubos de cartón para las patas, cuero -también para las patas y para las orejas- y un cordón para la cola del elefante.

Para encajar las patas en el cuerpo hemos preparado cuatro aberturas en la calabaza que servirá de base.
Es cierto que así más bien parece un champiñón extraterrestre que un elefante, pero no te preocupes, que lo tenemos todo controlado.

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